El Niño no es un cisne negro. Es su simulacro de NIIF S2

El Niño 2026-2027 no es un cisne negro: es un rinoceronte gris anunciado y el ensayo general más barato que tendrá su organización para NIIF S2.
En el número anterior le prometí hablar de El Niño como simulacro de NIIF S2. Antes de entrar en la norma, vale la pena hacer una distinción que cambia por completo la conversación en el comité: no es lo mismo un cisne negro que un rinoceronte gris.
El cisne negro lo popularizó Nassim Taleb en 2007: un evento raro, prácticamente imposible de anticipar con la información disponible y de impacto extremo. El rinoceronte gris lo propuso Michele Wucker en el Foro Económico Mundial de Davos en 2013: un peligro grande, visible y probable que se ignora, se minimiza o se aplaza, muchas veces precisamente porque es obvio. Hace unos días, el Dr. Alfonso Bárcena Gómez recordaba esta distinción aplicada al compliance, y la conclusión es la misma en riesgos, continuidad y sostenibilidad: la mayoría de las crisis que llamamos imprevistas tenían cuernos, peso y fecha de llegada.
El propio Taleb se negó a llamar cisne negro a la pandemia. La calificó como un cisne blanco: algo que se había advertido. El "nadie lo vio venir" casi nunca describe el riesgo. Describe la decisión de no mirarlo.
El Niño 2026-2027 es el rinoceronte gris de manual. Y, bien aprovechado, es también el mejor ensayo general que tendrá su organización para la NIIF S2.
La señal: por qué ahora
El 8 de octubre de 2026, el Centro de Predicción Climática de la NOAA mantuvo la advertencia de El Niño: las anomalías de temperatura del mar en el Pacífico ecuatorial oriental superan los 4 °C, la probabilidad de un evento fuerte a muy fuerte supera el 83 % y se espera que persista hasta enero-marzo de 2027. Incluso calcula un 83 % de probabilidad de que el trimestre octubre-diciembre alcance un nivel histórico, por encima de todos los episodios registrados desde 1950.
En Colombia, Andesco proyecta un déficit de energía firme del 8,6 % para 2026-2027 y 558 municipios en riesgo de desabastecimiento de agua. Nadie podrá decir en marzo que no hubo aviso.
Mientras tanto, la regulación avanza a ritmos distintos. En Colombia, el Consejo Técnico de la Contaduría Pública publicó en febrero de 2026 su direccionamiento estratégico para converger hacia las NIIF S1 y S2. En Brasil, la CVM hizo voluntario en mayo de 2026 el reporte que iba a ser obligatorio desde este año. La norma va y viene; el banco que le presta, la aseguradora que le suscribe y el inversionista que le compra no esperan al decreto para preguntar.
1. Riesgo físico agudo y crónico en el mismo paquete
La NIIF S2 distingue entre riesgos físicos agudos, como sequías, olas de calor o incendios, y crónicos, como el aumento sostenido de temperatura o la menor disponibilidad de agua. El Niño entrega ambos: eventos concretos en los próximos meses, sobre un clima que ya es más cálido. Es ver en 18 meses lo que el cambio climático mostrará en 20 años.
La señal: ¿su matriz identifica qué activos, procesos y sedes dependen del agua, la temperatura o la generación hidroeléctrica?
2. El riesgo de transición llega por la puerta de atrás
En matrices eléctricas muy hidráulicas, la sequía baja los embalses, entran las térmicas y suben al mismo tiempo el precio de la energía y las emisiones del sistema. Detrás vienen medidas de ahorro, racionamiento o cambios regulatorios. Un riesgo físico se convierte en riesgo de mercado, regulatorio y reputacional sin pedir permiso.
La señal: ¿su inventario de emisiones y su presupuesto de energía consideran un escenario de generación térmica prolongada?
3. Del riesgo a la cifra
NIIF S2 no pide un inventario de buenas intenciones. Pide explicar cómo el clima afecta la situación financiera, el desempeño y los flujos de efectivo. El Niño obliga a hacer las preguntas que el CFO casi nunca se hace sobre clima: ¿cuánto sube el costo operativo si la energía se encarece durante seis meses?, ¿qué ingresos se pierden si un insumo agrícola escasea?, ¿qué inversión en adaptación conviene adelantar?
La señal: ¿hay al menos un efecto de El Niño expresado en pesos en su presupuesto de 2027?
4. El escenario que no hay que inventar
La norma pide evaluar la resiliencia de la estrategia frente a escenarios climáticos plausibles. Muchas organizaciones se bloquean aquí porque los escenarios a 2050 les parecen abstractos. El Niño resuelve el problema: es un escenario real, con probabilidad publicada, ventana de tiempo conocida y antecedentes en 1997-1998 y 2015-2016. No hay que imaginarlo; hay que modelarlo.
La señal: ¿su análisis de impacto al negocio (BIA) y su plan financiero corren sobre el mismo escenario climático?
5. La exposición que no está en su balance
La mayor exposición rara vez está en la operación propia. Está en el proveedor que depende de un río, en el transportador que cruza el Canal de Panamá, en el cliente cuyo negocio cae con la sequía. NIIF S2 pide mirar la cadena de valor, y El Niño muestra exactamente dónde se rompe.
La señal: ¿sabe cuáles de sus proveedores críticos están en zonas de déficit hídrico o energético?
6. Lo que no está en el acta no ocurrió
La norma exige revelar quién supervisa los riesgos climáticos y cómo los integra en sus decisiones. Si la junta discute El Niño, toma decisiones y deja evidencia, la organización llega a NIIF S2 con un caso real de gobierno. Si lo discute de pasillo, llega con un documento.
La señal: ¿El Niño figura en las actas de su junta o de su comité de riesgos de los últimos tres meses?
Las cinco etapas del rinoceronte gris
Wucker describe cinco etapas por las que pasan las organizaciones frente a un rinoceronte gris. Vale la pena ubicarse con honestidad:
- Negación. "No será tan fuerte" o "a nosotros no nos afecta".
- Titubeo. Se reconoce el riesgo, pero se aplaza la decisión porque cuesta y el impacto todavía no se siente.
- Diagnóstico. Se discute qué hacer, a veces sin acuerdo sobre quién decide.
- Pánico. El rinoceronte ya está encima y las opciones son pocas, caras y malas.
- Acción. Se actúa a tiempo, con margen para elegir.
La diferencia entre la cuarta y la quinta etapa no es la información. Es el momento en que se decide.
Qué haría yo
- Declare El Niño como escenario oficial de NIIF S2. Que finanzas, riesgos, sostenibilidad y continuidad trabajen sobre el mismo supuesto climático, no cada uno con el suyo.
Primer paso: documente en una página el escenario: duración, intensidad esperada y efectos en agua, energía y temperatura para sus sedes. - Ponga tres cifras sobre la mesa. Costo de energía, ingresos en riesgo e inversión en adaptación. Aproximadas, pero en pesos.
Primer paso: pida a finanzas una sensibilidad del presupuesto 2027 con energía más cara durante dos trimestres. - Mire la cadena de valor antes que el balance. Los proveedores y clientes más expuestos definen su riesgo real.
Primer paso: cruce su lista de proveedores críticos con las zonas de racionamiento o desabastecimiento ya anunciadas. - Deje evidencia de gobierno. Cada decisión que tome frente a El Niño es una revelación futura de NIIF S2.
Primer paso: incluya El Niño como punto fijo en la agenda del próximo comité de riesgos o de la junta, con decisiones y responsables en el acta.
Las señales que conviene vigilar
- Los boletines mensuales de la NOAA y de los servicios meteorológicos nacionales sobre la intensidad y la duración del evento.
- El nivel de los embalses y el precio de la energía en bolsa.
- Los anuncios de racionamiento de agua o energía en las ciudades donde opera o compran sus proveedores.
- Las preguntas sobre clima que empiecen a llegar de bancos, aseguradoras e inversionistas.
La pregunta para su comité
Si El Niño pasa y no dejamos evidencia de cómo lo gestionamos, ¿qué vamos a mostrar cuando nos pidan NIIF S2?
Si la respuesta es "un documento", el rinoceronte ya está demasiado cerca.
Fuentes: NOAA, Centro de Predicción Climática, discusión diagnóstica del ENOS (8 de octubre de 2026) · Meteored, probabilidad de un El Niño histórico según la NOAA (12 de septiembre de 2026) · Andesco, riesgo de déficit energético 2026-2027 (24 de septiembre de 2026) · IFRS Foundation, NIIF S2 · Consejo Técnico de la Contaduría Pública, direccionamiento estratégico hacia NIIF S1 y S2 (febrero de 2026), reseñado por Crowe Colombia · CVM, Resolución n.º 244 (29 de mayo de 2026), reseñada por Legismap · Nassim Taleb, El cisne negro (2007) · Michele Wucker, The Gray Rhino (2016) · Alfonso Bárcena Gómez, "¿Cisne negro o rinoceronte gris?", LinkedIn (octubre de 2026).
La señal detrás de la señal. El cisne negro es la explicación más cómoda después de una crisis, porque nadie es responsable de lo imposible. El rinoceronte gris es la más incómoda, porque alguien lo vio y alguien decidió esperar. Señales Tempranas existe para lo segundo: detectar la señal, entender por qué le importa a usted, decidir el primer paso y llevar la pregunta correcta a su comité.
Ver antes. Decidir a tiempo.
En los próximos números: N.º 26, La nube tiene sed: el costo ambiental de la IA que todavía no aparece en la matriz de riesgos. N.º 27, La resiliencia asegurable.
¿En cuál de las cinco etapas del rinoceronte gris está su organización frente a El Niño? Cuénteme en los comentarios.
Jorge Mario Gómez J.
Director de RiskFrame Consulting
riskframe.co
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